Versión de Robert
Graves
En el libro escrito por Robert Graves King Jesus, se supone que el hijo de María fue concebido por uno de los hijos de Herodes, Antípater, y probablemente el futuro rey de Israel. El clima sucesorio en aquellos tiempos no era para estar tranquilo, ya que Herodes persiguió con saña a su hijo, hasta ejecutarlo, y no contento con ello, quiso hacerlo con su probable nieto, mandando a ejecutar a todos los recién nacidos en Belén. María trata de ocultar y también de ocultarse debido al peligro que corren tanto ella como su hijo.
Le dice a José: No te pido que te cases conmigo. No deseo vivir contigo como esposa; quiero que se piense que estamos casados y que mi hijo es tu hijo. El tesoro se verá enriquecido con el dinero de la novia; sin embargo, el contrato no ser´perfecto. Si me niegas este ruego, condenarás dos almas a una muerte cruel. Te diré tanto como está permitido. Hace siete meses, cuando yo aún estaba en casa de tu hija Lysia, recibí a un mensajero ricamente vestido. Me saludó y le pregunté su nombre. Respondió: Hoy es lunes; por lo tanto llámame Gabriel, que es ángel del lunes. Después dijo: Salve, muy favorecida. El Señor sea contigo, bendita entre todas las mujeres. Esto me turbó, y le pregunté que deseaba de mí. Él dijo: No temas porque un rey glorioso te ha concedido su favor; y si el Señor lo quiere, concebirá y parirás un hijo que será el más grande, el prometido, el hijo del Altísimo; y Dios le concederá el trono de David. Entonces le pregunté: ¿Como puede ser esto? No conozco a ningún rey glorioso, y estoy prometida a José Emaús . Él respondió: El contrato con José está firmado, pero no está cerrado. Tú eres Miriam, la hija menor de la estirpe de Michal, y el sagrado poder de Michal, ha descendido sobre tí, y te unirás con el ser glorioso cuyo mensajero soy; y el fruto que nazca de tí será llamado el hijo de Dios. Entonces Simón, el sumo sacerdote, salió de detrás de la pueerta, donde estaba escondido, y dijo: Hija, éste es un mensajero de la verdad. Debes creer en sus palabras. Y yo dije: Soy tu sierva. Que sea como dices.
No puedo decir más; y lo que ya te he dicho no debe revelarse a nadie.